El Bullying en Educación Primaria

El término bullying es el más reciente de un conjunto de nombres que se le han dado a lo largo del tiempo al acoso, hostigamiento, abuso o maltrato escolar. Es decir, a las diversas formas de maltrato y persecución a las que a menudo se ven sometidos los niños y adolescentes dentro o alrededor de un contexto escolar. La palabra bullying es un préstamo del inglés, proveniente de “bully” (abusador).

Usualmente crea un clima de linchamiento colectivo y de aislamiento de gran crueldad con las emociones de la víctima. Además, pone en su contra al grupo entero, ya que muchos terceros se suman a la agresión por miedo a convertirse en las próximas víctimas, o por sentirse protegidos y poderosos estando del lado de los abusadores.

Para las víctimas las consecuencias de vivir este proceso son muy numerosas y muy graves, pues no debemos de olvidar que son experiencias traumáticas que en ocasiones sufren durante años.

Entre ellas se encuentran las siguientes: sentimiento de soledad, problemas de autoestima, fobia y rechazo al centro escolar, trastornos psicosomáticos, trastorno de estrés postraumático, ansiedad, fobia social, ataques de pánico, depresión, fracaso escolar, insatisfacción, inseguridad, indefensión y la más alarmante, el suicido.

Para los agresores las consecuencias también son muy importantes. Su aprendizaje es absolutamente inadecuado porque consiguen sus objetivos a través de la violencia y sin sufrir consecuencias negativas. Estos comportamientos pueden continuar en su vida adulta (en el trabajo, en el ámbito familiar, en su ámbito social con amigos o vecinos…). En el peor de los casos pueden acabar siendo delincuentes.

Es evidente, que estos chavales también tienen que ser objeto de intervención psicológica para trabajar las causas que les han llevado a comportarse de esta manera y modificar su conducta.

Para los espectadores el bullying también tiene consecuencias: asimilan de manera incorrecta lo que es el comportamiento social, las normas de convivencia y  la resolución de conflictos. Además, aprenden un patrón de conducta desadaptado ante las situaciones de injusticia, que toleran y minimizan, y se habitúan a vivir en un ambiente hostil que les impide desarrollar la empatía necesaria para desenvolverse en sociedad. Muchos de ellos viven estas experiencias con un gran malestar, lo que dificulta el normal funcionamiento del aula.



Comentarios

  1. De acuerdo a investigaciones, la violencia en la escuela comienza con bromas inocentes, un hecho que puede causar un momento de risa, explica psicóloga de loa UNAM.
    Pero así como comienza este puede ir creciendo y como se explica causar un daño en la victima, agresor y en el espectador, al empezar con una ''simple broma''. lo cual de cierta forma es triste por que, en muchas ocasiones normalizamos eso cuando no debería ser así.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario